CRUCERO DE VERANO
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Grady McNeil tiene diecisiete años y ha logrado convencer a sus padres para que la dejen sola en el departamento de Central Park mientras ellos disfrutan de un crucero de verano. Nadie se explica por qué la jovencita desdeña las delicias de Europa por el ardiente verano de Nueva York. Pero tiene un secreto: está enamorada. Y el suyo es un amor que deberá saltar barreras muy poderosas. Porque Grady, que ha nacido en lo más alto de la escala social, se ha enamorado de un joven de veintitrés años que trabaja en el estacionamiento donde ella guarda su coche. Para colmo, el muchacho es judío, veterano de la Segunda Guerra Mundial, y de clase media baja, muy baja. Y lo que inició como un amorío de vacaciones se irá volviendo más serio, más turbio, más equívoco.

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