Cuando se ambicionan mercados tan importantes el primer convencimiento que hay que tener es operar con un excelente nivel de calidad. Calidad de un producto que está destinado a un consumidor acostumbrado a saber seleccionar, elegir y exigir, y que aunque pueda pagar tiende a no derrochar. La calidad exigida tiene que ver con un producto cuyo envase y contenido, así como también su embalaje, deberán formar parte de esa Calidad modernamente orientada dentro del concepto de Calidad Total. Saber realmente cómo investigar y seleccionar buenos envases y embalajes es una tarea que exige una cierta cultura sobre el tema. Este libro aporta información respecto a ello.

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