«Quizá la experiencia trans sea inseparable de los rituales de los muertos. Velar el cuerpo quebrado, abrazarlo y cuidarlo en su tránsito», piensa una hija que anhela poner fin al silencio que se ha instalado entre ella y su madre a propósito de su tránsito de género. En el discurrir necesita nombrar esas dos palabras —soy mujer— que definen un renacer y a la vez un duelo por quien ha sido durante treinta y siete años. Pero ¿concluye en algún momento la experiencia de transitar? Repleta de reflexiones de gran calado, Inacabada es una novela que busca en el intersticio de los géneros literarios un lenguaje para habitar las distancias y detener la tristeza de una identidad no dicha, al tiempo que observa con precisión e inteligencia la posibilidad de liberar cargas familiares para volver a la vida. Reseñas: «La gran novela trans. ... Se ha convertido en un fenómeno literario en Chile .... Inacabada es, como la sinfonía de Schubert, perfecta en su entramado conciso y fugaz, en su agudeza psicológica y en la emocionante conformación de este doble retrato femenino. ... No solo es una de las novelas más brillantes que he leído en los últimos años, sino una obra de arte muy necesaria en nuestro tiempo». Jorge Volpi, El País «Testimonio de transformación, disección íntima, búsqueda de conocimiento, Inacabada nos abre al amor y al más absoluto deseo de comprensión». Giuseppe Caputo «Una novela hermosa e inteligente sobre la verdad y la identidad». Sergio Parra «Una de las mejores novelas de temática trans que se han escrito en este siglo. Una sorprendente narración que va de lo íntimo a lo más teórico de forma subyugante». Esquire, «Los 40 mejores libros de temática LGTB que debes leer» «Inacabada es una novela necesaria, que abre rutas y puede contribuir a combatir la bestial transfobia que, pese a todo, parece avanzar cada vez más». Patricia Espinosa, Las Últimas Noticias «Novela de múltiples capas, la lectura de Inacabada resulta altamente fluida y cadenciosa. ... Una propuesta que propicia una visión íntima y sugerente del propio proceso de transición». Alejandra Ochoa, Revista Santiago «Una novela sobre el tránsito, no sobre el final, sobre el camino, no el objetivo, donde la belleza se aloja en aquello que no tiene un punto final, sea esto una obra de arte o un cuerpo que transita». Alia Trabucco Zerán «La decisión de escribir en femenino el yo de la infancia es políticamente valiosa, incluso crucial: un gesto que desmonta la idea misma de una transición. Ella siempre fue ella. Lo masculino fue la máscara impuesta». Lina Meruane «Una novela muy bella sobre el arte de lo inacabado. ... Lo que hace que los libros sean bellos no solamente es el manejo del lenguaje, la historia que se cuenta o las emociones que despierta, sino también los ecos que genera en el cuerpo a posteriori. Este libro me hizo estar pensando durante muchos días». Mónica Ojeda

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