SIDA EN PRISION. UN GENOCIDIO ACTUAL

SIDA EN PRISION. UN GENOCIDIO ACTUAL
Compartir:

SIDA EN PRISION. UN GENOCIDIO ACTUAL

El presente es un libro duro, un libro que incomoda a la moral -o su apariencia- de muchas personas. El autor sustenta la creencia de que estamos inmersos en un sistema social y económico que recepta una clara punición de la pobreza como producto de la deshumanización de lo humano, por un lado, y una forma de control social, por el otro. Se trata de un síntoma estructural -no ya coyuntural- del capitalismo financiero y de servicios. Por otra parte, estar en la cárcel, ser, acaso, adicto a drogas endovenosas y enfermo de sida, sugiere para el cuerpo social la existencia de un ex hombre, un dependiente del laberinto del infierno. Así se perpetra la violación del derecho humano de mayor jerarquía: la vida, mediante un ejercicio de necrofilia que posibilite, a la vez, la defensa de la sociedad mediante una "operación limpieza". Como los "leprosarios" en la Edad Media, las cárceles se convierten en "sidarios" donde van a morir víctimas devaluadas y donde han de contagiarse otras tantas, generando un círculo de retroalimentación aniquilante. En un vasto número de prisiones de los países pobres y de algunos hegemónicos, la enfermedad está signada y tiene el mismo sello final que en el devastador decurso de sus inicios de la década de los años 80, cuando no existían retrovirales, ni siquiera alguna droga a la mano para contrarrestar sus efectos. Es que no habían sido descubiertos. Ahora, en cambio, sí existen. Pero para las clases sociales de abajo, para los sin voz, para quienes pueblan las cárceles, es lo mismo. Mueren igual, como si no existiesen, pues no tienen posibilidades económicas ni poder de decisión para llegar a ellas. Es más, nadie les alcanza diagnósticos, tratamientos, el cóctel de drogas para cada caso y el seguimiento de la enfermedad.

Detalles