# 624. Tratado del Amor cortés

CAPELLAN, ANDRES EL
# 624. Tratado del Amor cortés
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# 624. Tratado del Amor cortés

CAPELLAN, ANDRES EL
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Dada de forma muy esquemática la estructura del Tratado, veamos las ideas principales. En el Libro Primero se describe el amor como pasión y sufrimiento, idea de procedencia aristotélica y muy difundida. Se origina en la vista por donde penetran sus flechas. El resultado inmediato es la obsesión que se apodera del amante, absorbido totalmente su pensamiento en la amada, especialmente en sus partes secretas. Es claro que está aquí hablando del amor concupiscencia, indiferenciado y bajo. Luego, en los diálogos ya mencionados, se van matizando aspectos importantes, por ejemplo, que la dama debe exigir en el amante prestancia moral basada en buenas obras, generosidad y respeto a Dios ya su señor; debe ser comedido, veraz, cortés en sus modales, valiente en la guerra, buen cristiano, guardador de sus secretos. En el Diálogo Séptimo o G, se ventila la escabrosa cuestión de si el amor es posible en el matrimonio. Hablan un hombre de la alta nobleza y una noble: el afirma escuetamente: "es de todos bien sabido que no puede darse amor entre marido y mujer". Lo que hay entre esposos es cariño o afecto, pero no amor, pues faltan los celos y el carácter furtivo de los consuelos y solaces. El matrimonio es para la procreación y otras obligaciones. La dama no se deja convencer, y la condesa María falla así la cuestión: no puede darse el amor en el matrimonio. Páginas atrás vimos cómo el amor adulterino, tan cantado por los trovadores, se basaba en la falta de entidad legal de la soltera. El razonamiento de El Capellán es diferente pero la conclusión alcanzada es la misma. No menos intrigante es la doctrina del último diálogo sobre el amor puro y el amor mixto. Según lo que aquí y en otras partes dice, por el primero se debe entender el amor de la mente y del corazón, si bien no sólo, pues "va después hasta el beso y el abrazo, e incluso hasta un modesto contacto con la amante desnuda, pero sin llegar al postrer solaz". El mixto, por su parte, es el que "recibe su efecto de toda c

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