Robinson Crusoe naufraga y termina en una isla desierta, donde tendrá que hacer uso de su inteligencia y perspicacia para defenderse de los peligros que esconde el lugar, deshabitado solo en apariencia. Publicado en 1719, se considera uno de los clásicos más leídos de todos los tiempos y, en rigor, se trata de la primera de las grandes novelas inglesas, un texto fundacional.

Detalles