Espero que este segundo tomo de Proceso Penal Mexicano relacionado con los jueces y las decisiones de los mismos que producen jurisprudencia, a la luz de la acción del Ministerio Público y la Policía de Investigación pueda centrarse en figuras que ha producido la Jurisprudencia (tesis de jurisprudencia y tesis aisladas) con la finalidad de conocerlas, con la finalidad de darlas a conocer, con la clara finalidad de profundizar en ellas a través de una explicación sencilla de sus objetivos o, con un estudio crítico de las mismas. Empiezo con una explicación que sé, todos conocen. Al estudiar los criterios jurisprudenciales en las tesis de jurisprudencia y en las tesis aisladas, no es porque ignore el distinto valor de unas u otras, sino, en una realidad: muchas tesis aisladas se convierten en jurisprudencia, esto es, en tesis aisladas con obligación de jurisprudencia, ya porque vengan del Pleno, ya porque vengan de la Primera Sala, ya porque obedecen a un caso que ha producido “cicatriz”. Como académico y, como profesional en derecho -que procura ser experto en el derecho procesal penal acusatorio-, no puedo dejar pasar la posibilidad de descubrir en la historia y/o en las codificaciones, la razón de algunas figuras procesales. Como abogado en México no puedo dejar de descubrir, igualmente, el valor de aquellas figuras que algunos ignorantes colocan en algún país o en algún autor, porque no quieren dar mérito a que se trata de figuras mexicanas. ¡Qué pena el malinchismo! Hay mucho bueno que se ha producido en México y que algunos no quieren considerar con reglas o normas valiosas porque necesitan citar alguna fuente que les eleve hasta Europa. Eso se llama acomplejado. He conocido en México muchos profesionales del derecho que no escriben por miedo a la crítica, especialmente, porque no saben descubrir la fuente de sus ideas debido al constante reciclaje de las mismas.

Detalles